
Seguro que muchos de vosotros ya habréis oído hablar de ese tal Gambrinus, también conocido como El Rey de la Cerveza. Pues para los que no conozcan su leyenda, en este artículo hablaremos de ella, a pesar de la falta de su precisión histórica.
Seguramente, quienes estén en España, habrán oído hablar de Gambrinus y lo relacionarán con las cervecerías de Cruzcampo. Además, la cervecera sevillana, que actualmente forma parte del Grupo Heineken, tomó la imagen de Gambrinus como símbolo de su marca. Y, nuestros lectores mexicanos lo relacionarán con las etiquetas de su Cerveza Victoria.
Gambrinus, el duque de Brabante y Juan Sin Miedo.

Conde, Duque o Rey, son las múltiples maneras que representan la figura de Gambrinus. Un tipo gordo y barbudo con una jarra de cerveza en la mano y, a veces, con un barril. Un santo, un patrón, una deidad o el mismísimo inventor de la cerveza.
Gambrinus era un personaje mítico de la Edad Media, proveniente de los Países Bajos. Una figura folklórica que frecuentaba los cuentos de la Europa Occidental. La mayoría de las teorías indican que Gambrinus podría estar relacionado con Jan Primus y proviniendo de ahí su nombre. A Jan Primus se le conoce como Juan I o Juan Sin Miedo. Los historiadores también lo relacionan con Juan I, duque de Brabante y con el rey mítico germánico llamado Gambrivius.
Gambrivius.

Aventinus fue nombrado historiador oficial de Baviera por Guillermo IV un año más tarde de que éste estableciera la Ley de Pureza de 1516. Pero Aventinus sitúa a Gambrinus en el contexto histórico de los dioses de Egipto. Fue amante de la hermana de Osiris, la diosa Isis. De esta relación con los dioses, Gambrinus aprendió cómo hacer cerveza.
Juan I de Brabante
Su relación con Juan I de Brabante podría verse identificada con las ilustraciones que hay de él y de Gambrinus. También habría que añadir que éste, el duque de Brabante era un próspero productor de cerveza. El gremio de productores de Bruselas lo hizo miembro honorario.
Juan Sin Miedo, duque de Borgoña
Con respecto a Juan Sin Miedo, decir que también fue un personaje importante en el mundo de la cerveza. Fue quien legalizó el uso del lúpulo en el condado de Flandes, antes de ello, se elaboraban cervezas gruit. Juan Sin Miedo, duque de Borgoña, se casó en Cambrai, una ciudad cervecera que también se le conocía por su nombre latino Gambrivium.
La Leyenda de Gambrinus y el Diablo.

El pacto con el Diablo
Tras 30 años de buena vida, el Diablo fue cobrar su deuda. Como Gambrinus tampoco lo reconoció, utilizó su campana que hace bailar a todos hasta desfallecer. El Diablo tuvo que rogar por el cese de la música que lo mantenía bailando involuntariamente. A cambio, le ofreció romper el contrato que requería su alma. Gambrinus paró la música y le dio un barril de cerveza con el que volvería al Infierno.
Durante 100 años, Cambrinus vivió en estado de embriaguez hasta el momento de su muerte. Y, aunque el Diablo volvió para recuperar el alma de Gambrinus, encontró un barril de cerveza en lugar de su cuerpo fallecido. Finalmente, acabó entendiendo que el alma del Rey de la Cerveza nunca podría ser suya.
Esta historia donde Gambrinus hace un trato con el diablo, se extrae de conjunto de cuentos cortos escritos por Charles Deulin llamados Contes d’un Buveur de Cerveza, es decir «Cuentos de un bebedor de cerveza». En esta historia, Cambrinus, el rey de la cerveza hace un pacto con el diablo.
Flandrine, el amor no correspondido
El cuento habla sobre un joven, pobre pero apuesto, aprendiz de soplador de vidrio que se enamora de la hija de su jefe. Un amor no correspondido, dado su bajo estatus social, que le hace abandonar su ciudad, sólo acompañado de su violín.
Su talento musical fuera de las fronteras de su ciudad le hace tan popular que se ve obligado a regresar. Pero el concierto que ofrece a su pueblo se torna caótico produciendo altercados entre los asistentes. Encarcelado y al borde del suicidio, recibe la visita del Diablo, quien le ofrece una inmensa fortuna a cambio de su alma dentro de 30 años.
Cambrinus, a pesar de haberse convertido en una persona extremadamente rica, Flandrine le sigue rechazando por no ser nadie. Apesadumbrado, vuelve a pedirle ayuda al Diablo. Esta vez le enseña cómo hacer cerveza y le da semillas de lúpulo, además de una campanilla que hace bailar a todo el mundo.
Gambrinus, el Rey de la Cerveza.

En su ciudad, con esta nueva bebida, consigue el éxito llegando su reputación más allá de sus fronteras. El rey de los Países Bajos le concedería el título de Duque de Brabante, pero Gambrinus prefiere que se le otorgue el de Rey de la Cerveza.
Así, consiguió adentrarse completamente en el entorno de la alta sociedad, lo que haría que Flandrine se interesase finalmente por él. Como Gambrinus no volvió a declararse a Flandrine, ella fue a visitarle, pero él ya no la recordaba.
Fuente: Wikipedia | Lord Of The Drinks.