Dieta de la Cerveza | Es efectiva para bajar de peso?

¿Es realmente efectiva la dieta de la cerveza para bajar de peso?

Con un consumo moderado, la cerveza puede aportar varios beneficios para la salud.

En diferentes portales de internet se habla de la dieta de la cerveza, una alternativa alimentaria que asegura que se puede perder hasta cinco kilos en un mes con el consumo de 500 mililitros de cerveza a cero grados centígrados al día.

Sin embargo, quienes promueven esta dieta aseguran que funciona si se tienen en cuenta otros factores, como una alimentación saludable y la práctica rutinaria de ejercicio.

Normalmente, el consumo de licor, y específicamente de la cerveza, se relaciona con un aumento de peso o masa corporal. La especialista dietética deportiva Amy Goodson le dijo a la revista Runner’s World que el alcohol puede ser parte de un patrón dietético saludable, pero debe estar dentro de las necesidades calóricas totales de cada persona.

Según la experta, si las personas consumen alcohol regularmente, haciendo o no ejercicio, y no tienen en cuenta las calorías adicionales, pueden ver un aumento de peso y efectos negativos en su cuerpo; por eso, asegura, todo está en entender cuántas calorías se consumen versus cuántas se queman.

En este sentido, la experta afirma que la cerveza es rica en minerales y vitaminas que aportan beneficios que quizás no se conocen y, si se consume con moderación, puede ayudar a reducir el peso.

Además, la cerveza es nutritiva porque contiene un buen número de vitaminas B, específicamente el ácido fólico y un ligero porcentaje de carbohidratos, y uno de sus componentes principales, la cebada, contiene una fibra soluble llamada betaglucano, que ayuda a reducir los niveles de alcohol.

Cinco frutas que se deben consumir para perder peso rápidamente, según el portal Mundo deportivo, la cerveza no aporta una gran cantidad de fibra (0,75 gramos por 330 mililitros), pero se trata de un aporte extra de los 25 gramos de fibra diaria recomendados.

Otros beneficios de la cerveza.
Gracias a que se compone en gran medida de agua, la cerveza es clave para evitar la deshidratación, aunque es importante aclarar que en su versión sin alcohol.

Además, gracias a su capacidad de aumentar el nivel de las lipoproteínas que ayudan a eliminar el colesterol de las arterias y llevarlo al hígado, puede ayudar a prevenir los infartos.

Adicionalmente, si una persona consume cerveza regularmente pero no en exceso, reduce el riesgo de sufrir cardiopatías isquémicas y mejora la función cardiaca en general.

Según un estudio de la Universidad de Tufts, en Estados Unidos, el silicio que está presente en la cerveza ayuda a aumentar la densidad ósea de la cadera entre 3,5 y 4,5 veces más que quienes no consumen la bebida. Por ello, un consumo prudente de la misma puede ayudar a fortalecer los huesos.

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Sin embargo, los expertos académicos advierten que debe ser un consumo moderado, porque el consumo excesivo puede ocasionar el efecto contrario, es decir, debilitar la estructura ósea.

Otro estudio realizado por el Instituto del Frío del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIV) concluyó que beber cerveza moderadamente durante un mes ayuda a mejorar el sistema inmunológico y tiene mejores resultados en mujeres que en hombres.

La cerveza también contribuye a prevenir el alzheimer. Así lo concluyó un informe de la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial y el Centro de Información Cerveza y Salud.

Según el reporte, elementos como el silicio, el magnesio o el fósforo, presentes en la cerveza, ayudan a disminuir los riesgos de las enfermedades neurodegenerativas como el alzheimer.

Finalmente, la cerveza es un aliado clave contra el envejecimiento. Gracias a su alto contenido de antioxidantes, la bebida ayuda a reducir los fenómenos oxidativos responsables del envejecimiento.

Sin embargo, vale la pena aclarar que todos estos beneficios son óptimos en la medida en que el consumo sea moderado.

Fuente: Semana TV

Que es el Whirlpool? | Que importancia tiene en la elaboración de Cervezas?

✳️¿Cómo hacer el Whirpool?

El whirpool es la técnica que se usa en el proceso de elaboración de cerveza para separar el mosto de los residuos y partículas de lúpulo y malta que quedan después del hervor.

En inglés, “Whirpool” significa remolino, lo que nos da una pista sobre lo que consiste esta técnica.

Primero, veamos el problema que soluciona el whirpool.

🔸El Hervor

Durante el proceso cervecero, uno de los pasos más importantes es el hervor. Es acá cuando se hacen las adiciones de lúpulos al mosto, para darle amargor y aroma a nuestra cerveza.

Este proceso viene después de la maceración, durante el cual nuestro propósito es producir un líquido dulce que contiene azúcares fermentables que aporta la malta.

En otras palabras, en la maceración simplemente se mezcla el grano de cebada malteada con agua a determinada temperatura para producir el mosto.

Una vez con el mosto, nos hace falta añadirle amargor y aroma, que son características esenciales para la cerveza, obviamente también dependiendo del estilo.

Generalmente, los lúpulos se añaden al mosto durante el hervor, y esto se hace directamente, sin ningún tipo de filtro ni bolsa que los contenga, para asegurar mejor la extracción de aceites y ácidos amargos.

🔸Los Lúpulos

Los lúpulos vienen generalmente en una de dos presentaciones: “pellets” y flores. Ambas presentaciones dejan remanentes en el mosto que no queremos en nuestra cerveza final. De ellos sólo nos interesan los aceites.

Por este motivo, es importante buscar una técnica que nos permita separar ya sea las boronas de los “pellets” o las flores, del resto del mosto.

✳️¿Cómo hacer el whirpool?

Hacer el whirpool es sencillo. Después de que hayas terminado el hervor y todas tus adiciones de lúpulos, simplemente arremolina el mosto en la misma olla que condujiste el hervor.

Generalmente se utiliza una cuchara grande para este propósito (a nivel casero).

Aún así, puedes utilizar cualquier medio que permita que el mosto se arremoline, como una bomba que haga la misma moción en el mosto. A nivel de cervecerías comerciales, el whirpool requiere equipos especializados, debido a los tamaños de las ollas y a las cantidades de mosto.

También es común conducir el whirpool al mismo tiempo que se hace el enfriamiento del mosto, ya que el movimiento del mosto permite que el cambio de temperatura sea más rápido.

Esta moción en remolino va a hacer que las partículas de lúpulos y otros remanentes que están en el mosto se asienten al fondo de la olla.

!Y eso es todo! Solo espera entre 10 y 15 minutos mientras el remolino se detiene y para que permitas que las párticulas se asienten al fondo de la olla.

Es una técnica muy sencilla pero muy importante, tanto para el sabor como para el aspecto de la cerveza.

✳️Whirpool Hopping

El lupulado en whirpool es una técnica para aumentar el impacto del lúpulo en los sabores y aromas de la cerveza. Si deseas lupular en whirpool, debes hacer tu adición de lúpulos, hacer el remolino, tapar la olla y esperar 30-40 minutos. Este tiempo es para dejar que los aceites del lúpulo se solubilicen en el mosto.

Ten en cuenta las temperaturas a las cuales añades el lúpulo. A una temperatura alta, tus lúpulos subirán el amargor pero perderán un poco de sus aceites. Si lo haces a una temperatura baja, los aceites no se solubilizarán. Lo aconsejable a nivel casero es hacerlo cuando el mosto esté a una temperatura de entre 71°C y 76°C.

¿Por qué hacer el whirpool?

¿Cuáles son las verdaderas ventajas de hacer un buen whirpool?

🔻Un mosto más claro

Este es el resultado más obvio y precisamente el motivo principal para conducir el whirpool en primer lugar.

Arremolinar el mosto permite que las partículas de los lúpulos y otras que son resultado de cambios de temperatura, se asienten al fondo de la olla.

De esta manera, al trasvasar el mosto de la olla al fermentador, las partículas y materia que “ensucian” el mosto, quedan en la olla, mientras que pasamos al siguiente paso con un mosto claro.

🔻Enfriamiento del mosto más rápido

Si decides conducir el enfriamiento del mosto al tiempo que el whirpool, como ya mencionamos antes, el movimiento del mosto arremolinado va a ayudar que la temperatura baje más rápidamente.

Para que este proceso funcione de esta manera, tienes que contar con un enfriador ya sea por inmersión o por contraflujo. En el caso del enfriador por conrtaflujo, simplemente trata de direccionar el mosto que sale del enfriador hacia los bordes de la olla, para que se vaya creando el remolino.

🔻Mejor aroma y sabor de lúpulos

Si enfrías mientras haces el whirpool, el enfriamiento más rápido va a ser bueno para una adición de lúpulos después del hervor.

La función del hervor es permitir que los lúpulos se isomericen y sus aceites aporten amargor a la cerveza. Pero estas altas temperaturas hacen que dichos aceites pierdan mucho del aroma y de los sabores que aportan.

Por esto, si añades más lúpulos durante el whirpool, cuando el mosto se encuentre a unos 80°C, vas a obtener mejores resultados en términos de sabor y aroma por parte de los lúpulos.

🔻Menos DMS

El sulfato de dimetilo (conocido también como DMS, por sus siglas en inglés), es un subproducto de las maltas a altas temperaturas. Dejar que el mosto hierva vigorosamente, ayuda a que este se evapore. Queremos deshacernos de este, ya que nos da sabores generalmente no deseados en la cerveza.

Al hacer un enfriado rápido, algo que facilita el whirpool, podemos evitar que el DMS se siga produciendo después del hervor.


Estas últimas 3 ventajas vienen más que todo de un rápido enfriamiento del mosto, pero el whirpool ayuda y facilita este proceso.

Como conclusión, te recomendamos que no dejes de lado el whirpool, ya que inclusive a nivel casero y con un enfriamiento por medio de un baño de hielo, trae muchas ventajas para que puedas hacer una buena cerveza.

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Siete razones saludables para beberte una cerveza

Somos un país cervecero, y eso no se puede negar. Pero además lo que más nos gusta en la vida es bebernos una cerveza en un bar, con una buena tapa y amigos. Es lo que dicen las encuestas, aunque no haría falta que lo dijesen, porque ya lo sabemos.

En cualquier caso, la cerveza tiene el gran inconveniente de ser una bebida alcohólica, y por mucho que digan unos estudios u otros (casi todos interesados), el alcohol no es bueno para la salud.

Consumido con moderación es, simplemente, menos malo. Vale, entonces, ¿hay algo bueno en la cerveza para compensar? Sí. Todo esto que tienes a continuación.

1🔸Ayuda a prevenir la osteoporosis. Hay estudios que sugieren que su consumo puede tener un efecto positivo sobre esta enfermedad, debido a su alto contenido en flavonoides y a su baja graduación alcohólica.

2🔸Es fuente de antioxidantes naturales. La cerveza aporta a la dieta polifenoles que pueden protegernos contra enfermedades cardiovasculares y ayudarnos a reducir la oxidación responsable del envejecimiento.

3🔸Es rica en vitaminas. El consumo diario de una lata de cerveza aporta un 10% del fósforo y vitaminas solubles del grupo B, importantes apara el desarrollo neurológico, que necesitamos al día.

4🔸Mejora la digestión. Gracias a las sustancias amargas del lúpulo, la cerveza promueve la secreción de jugos gástricos y estimula el apetito.

5🔸Aporta fibra soluble. En la cerveza encontramos una importante cantidad de la ingesta recomendable de fibra soluble, que evita el estreñimiento y ayuda a disminuir la hipercolesterolemia y la absorción de grasas.

6🔸Es buena para el deporte. Contiene maltodextrina, un carbohidrato que permite que la cerveza se metabolice sin causar picos de concentración de glucosa, lo que consigue una mejor recuperación de los deportistas.

7🔸Y además, la tripa cervecera no existe. Lo dicen muchos estudios, uno de ellos desarrollado por el Colegio Oficial de Médicos de Asturias. Según éste, el consumo moderado de cerveza (de hasta medio litro diario, mucha va a ser), asociado a la dieta mediterránea, no engorda. Y además, reduce el riesgo de diabetes e hipertensión. A ver si lo que te engorda van a ser las tapas…

Fuente: https://www.elmundo.es

Aprende a hacer tus propias Cervezas https://bit.ly/cervecero_express

Cerveza Casera | Quieres aprender y disfrutar el proceso creativo de hacer tus propias Cervezas.

Hola mis Brewers Friends bienvenid@s, a continúacion les presento una nota que va dirigida a la  “voluntad de ser” cervecero casero: un cervecero  casero que será capaz de relajarse y hacer consistentemente buena cerveza una y otra vez.

Es para ti que quieres lanzarte de lleno y elaborar un batch de cerveza el día de hoy. ¿Y por  qué no? Ales y lagers; pilseners, stouts, pale ales, India pale ales, oktoberfests, cervezas bock, porters, bitters, milds y cervezas especiales… todas ellas son fáciles de  hacer.

Si eres principiante no tiene porqué estar ansioso, porque la cerveza excelente sólo se puede hacer siguiendo los principios  fundamentales de la elaboración indicada a continuación. 

El cervecero  avanzado, sin embargo, encontrará que esta nota  es valiosa desde todo punto de vista.

Hacer cerveza de calidad es fácil. No dejes que nadie te diga algo diferente. Al  mismo tiempo, hacer cerveza mala es fácil, también.

La diferencia entre hacer cerveza  buena y cerveza mala es simplemente saber aquellas pequeñas cosas que hacen una gran diferencia y aseguran el éxito cada vez.

Sobre todo, el cervecero casero debe recordar no  preocuparse, porque la preocupación puede estropear el sabor de la cerveza más rápido que cualquier otra cosa. Relájate. No te preocupes.

Así que ahora has decidido elaborar tu propia cerveza. En esencia, te has dado la oportunidad de hacer el tipo de cerveza que te gusta.

La lectura de esta nota y el aprendizaje de los fundamentos te darán una base para expresarte interminablemente en lo que elaboras. Recuerda, la mejor cerveza del mundo es la que tu elaboras.

¿POR QUÉ HOY EN DÍA ES MEJOR LA CERVEZA  CASERA?

La tecnología de los ingredientes, equipos y extractos de malta para la elaboración casera, ha  progresado a un estado avanzado del arte. El crédito inicial se debe a quien es debido: a los  británicos. La cervecería casera fue legalizada en Gran Bretaña en 1963.

Mientras la  popularidad creció a través de los años los fabricantes tuvieron más interés. Había dinero  para hacer y dinero para ser gastado en el desarrollo de productos caseros más perfectos.

Los cerveceros caseros se  han vuelto tan innovadores que la calidad y el diseño de los equipos caseros y los procesos  han superado todas nuestras expectativas. Además, la industria cervecera  ha descubierto que, como cerveceros caseros, nos gusta la buena cerveza.

Cada  estado tiene al menos una pequeña “micro cervecería” comercial (cervecerías que  comercialmente elaboran cerveza en cantidades de menos de quince mil barriles por año se  definen como micro cervecerías.

Las micro cervecerías que sirven su propia cerveza en su  propio bar o restaurante se llama brewpubs). Muchas de las primeras micro cervecerías de  la década de 1980 han sido tan exitosas que han crecido demasiado para ser llamado micro cervecerías, sin embargo, siguen haciendo la misma cerveza de calidad que es definida  como “buena cerveza”.

El fenómeno comercial de la elaboración decerveza artesanal en todo el  mundo comercial es una extensión directa de la pasión, los esfuerzos y la calidad de los  cerveceros caseros. Y ahora estás a punto de convertirte en una parte de  la pasión –un batch de 20 litros a la vez.

¿POR QUÉ ELABORAR TU PROPIA CERVEZA?

SI GUSTAS DE LA CERVEZA – ¡LA MERECES!

Hay muchas razones para elaborar tu propia cerveza.

El primer pensamiento que viene a la mente de la mayoría de la gente es lo económico.

Ciertamente, puede ser menos  costoso elaborar tu propia cerveza y por eso muchos empiezan a elaborarla. Pero si te embarcas en el camino de la elaboración casera porque te gusta la cerveza (“¡Dale levadura, mi Brewers Friends!”), pronto descubrirás que calidad, variedad e independencia son las razones por  las que seguirás elaborando.

El dulce sabor de la cerveza fresca no puede ser derrotado, y la oportunidad de elaborar cualquier estilo de cerveza producido en el mundo hace que este  “hobby” sea irresistible.

Como cervecero casero, encontrarás que tu interés por la cerveza se incrementará. Te lo garantizo. Empezarás a entender de lo que se trata la cerveza. Te encontrarás apreciando todo tipo de cerveza, tanto la tuya propia como las cervezas comerciales.

EL ESPÍRITU DE LA ELABORACIÓN CASERA CONTINÚA.

Como cervecero casero no sólo mantienes el espíritu de la cerveza fresca y de calidad que a ti te gusta, sino también que te das la oportunidad a ti mismo y las personas que conoces de sentir y entender de lo que se trata la cerveza.

Los sentimientos personales son exactamente de lo que carecen la mayoría de las cervezas elaboradas y consumidas en estos días. A no equivocarse respecto a ello, nuestro mundo de la cerveza es mucho mejor  de lo que era en los años 1980s y los primeros 1990s.

Pero no olvides ni por un momento que las grandes compañías cerveceras del mundo continúan “apretando” al mercado con sus  productos de sabores más livianos, siempre tratando de minimizar la posibilidad de elegir.  Desarrollar tus habilidades como cervecero casero es el mejor seguro que puedes tener de  garantizarte que siempre tendrás la cerveza que te gusta. 

Los cerveceros son personas techadores, curadores de museo, directores de  salud mental, camioneros, genetistas, pilotos de la fuerza aérea, directores de cine,  granjeros, banqueros, doctores, estibadores, ingenieros, dentistas, recaudadores de  impuestos, esteticistas, secretarias, amas de casa… No hay un solo tipo de cervecero casero en el mundo.

No hay un sólo tipo de cerveza.  En toda nuestra diversidad, los cerveceros caseros, pueden elegir  elaborar cerveza por nuestros propios motivos. La tradición de elaborar cerveza en casa no  es nada nueva, pero en estos días tiene un significado especial. Al menos por ahora, es sólo el cervecero casero quien puede realmente comprender porqué la cerveza tiene el sabor que  tiene y compartir ese “sentimiento especial” de la calidad de la cerveza con los micro cerveceros y los cerveceros artesanales.

PARA COMENZAR.

Elaborar tu propia cerveza es tan fácil como abrir una lata de ingredientes y hervir agua.

Hay una variedad extraordinaria de implementos para la elaboración casera disponibles para el cervecero casero. Es agradable la posibilidad de caminar dentro de un  comercio de proveedor de insumos para la elaboración casera y saber que potencialmente hay cien extractos de maltas diferentes y kits de cerveza de donde puedes elegir.

Un proveedor de implementos cerveceros conciente sólo tendrá como stock productos de  calidad, por lo que la mayor parte del tiempo puedes estar seguro de que los productos  sobre las estanterías van a hacer una buena cerveza. 

Pero para ti, el principiante, una elección de entre un centenar de diferentes tipos de productos puede ser un poco sorprendente. ¿Por dónde comenzar?

El lugar para comenzar es con buen consejo, buenos ingredientes y una receta, fácil de elaborar, primer batch de cerveza que pueda ser disfrutado en tres semanas.

Esta sección para principiantes está escrita especialmente para el cervecero que elaborará por primera vez. Quizás estés un poco ansioso y preguntándote si eres o no capaz  de hacer una buena cerveza. Aún no puedes saber qué tan buena es la cerveza.

Esta sección está escrita para asegurarte de que elaborar una cerveza fantástica es fácil y puede ser hecha de manera simple, sin comprometer la calidad. Muchos de ustedes incluso se encontrarán permaneciendo como “principiantes” por bastante tiempo, simplemente disfrutando de los resultados. 

Así que RELÁJATE… NO TE PREOCUPES… ¡Y COMIENZA!

LO ESENCIAL

Ingredientes
La cerveza está hecha de cuatro ingredientes esenciales: agua, Malta, lúpulos y levadura.

Estos ingredientes  son procesados y combinados de acuerdo a una receta. Dadas las condiciones correctas, la  levadura convertirá (fermentará) los azúcares fermentables en alcohol, dióxido de carbono y en el sabor que conocemos como cerveza.

La cerveza es luego embotellada y madurada 
en algún lugar de una semana a tres meses (dependiendo del estilo que uno elija elaborar).

La cebada malteada es una forma naturalmente procesada de la cebada. La cebada es un grano que es similar al trigo en apariencia.

Para maltear la cebada, un “malteador” remojará la cebada en agua bajo condiciones cuidadosamente controladas hasta que comience a germinar, luego de lo cual el grano germinado es secado.

Luego del secado, se dice que la cebada ha sido malteada. Este proceso desarrolla azúcares, almidones solubles y otras características en la cebada que son deseables para la elaboración de cerveza.

La cebada malteada es mayormente convertida en azúcares por medio de un proceso llamado maceración, por el cual la cebada malteada es inmersa en agua a una temperatura controlada que permiten a las enzimas que se hallan en la cebada convertir almidón en azúcares. Es así que estos azúcares son convertidos a través de la fermentación en alcohol, dióxido de carbono y en el sabor de la cerveza.

Muchas cervecerías frecuentemente sustituirán maíz, arroz, trigo, centeno y otros granos por una porción de cebada malteada. Las cervecerías procesarán estos almidones en  azúcares fermentables. Los azúcares fermentarán mientras los azúcares de la malta lo hagan  pero impartirán su distintivo carácter fermentado a la cerveza. A menudo la mayoría de  estas otras formas de azúcares fermentables son usadas para “aligerar” el sabor de la  cerveza.


Los lúpulos son flores con formas de conos que crecen en parras y han sido usados en la elaboración de cervezas por cerca de 200 años. Los lúpulos imparten un grado de  amargor y sabor floral a la cerveza que provee un balance cuando son combinados con el  dulzor de la malta. La adición de lúpulos a la cerveza también inhibe el deterioro y aumenta  la retención de la espuma.

Más del noventa por ciento de la cerveza es agua. El agua que uses le dejará su carácter a la cerveza. La mayoría de las provisiones de agua para beber  son buenas para hacer cerveza casera de calidad. Si tu provisión de agua es conocida por tener una cantidad significativa de sulfuro disuelto, hierro o bicarbonatos, entonces deberás usar agua de mesa embotellada para elaborar tu cerveza.

Si tu agua tiene mucho sabor a cloro, sería beneficioso utilizar un filtro hogareño para remover el cloro. Si el agua tiene buen sabor, entonces elabora con ella. 

Las levaduras son las responsables de convertir el “té” agridulce de azúcares fermentables y lúpulos en la bebida burbujeante y alcohólica que llamamos cerveza. Ellas son microorganismos vivientes que usan el azúcar como alimento para su ciclo de vida. 

Cientos de diferentes tipos de levaduras pueden encontrarse en cualquier lugar de nuestras vidas. Como cervecero, es un poco desconcertante descubrir que la mayoría de ellas son levaduras salvajes.

La introducción de estas levaduras salvajes resultará en una hermosa cerveza salvaje, usualmente no una de las agradables.

El tipo de levadura utilizada para la elaboración de cerveza puede, por ahora, ser genéricamente clasificada como LEVADURA DE CERVEZA, la que es, levadura especialmente cultivada para la finalidad de elaborar cerveza.

La levadura para hacer pan es cultivada para hacer pan.

La levadura para hacer vino es cultivada para hacer vino.

Generalmente, hay dos tipos de levadura para cerveza: levadura Ale y levadura Lager.
Ellas son usadas para elaborar diferentes estilos de cerveza.

Sus diferencias puedes leerlas en el cuadro a continuación:


El proceso de Fermentación

Una tarea de la cervecería es combinar ingredientes y lograr la fermentación. Esta 
fermentación durará desde diez días hasta varios meses (nuevamente dependiendo del estilo de cerveza que se esté elaborando).

Durante este período las levaduras se reproducen y se dispersan por toda la cerveza que está fermentando, convirtiendo los azúcares en alcohol, dióxido de carbono y en una variedad de sabores.

Luego de los cinco a catorce días iniciales, la levadura habrá acabado la mayoría de sus provisiones de azúcar y comenzará asentarse en el fondo del recipiente fermentador.

En este punto las cervecerías a menudo 
transferirán la cerveza clarificada a un segundo tanque para aislar la cerveza de los sedimentos que se forman en el fondo del primer fermentador. Cuando la actividad de la fermentación ha finalizado, la cervecería envasará la cerveza en botellas, latas o barriles.

La mayoría de las grandes cervecerías tomarán la cerveza de los tanques de maduración, la filtrarán, la carbonatarán artificialmente y luego la pasteurizarán antes de embotellarla. Esta última parte del proceso es hecho por muchas cervecerías por motivos económicos como un medio para preservar la cerveza.

Como cervecero casero tienes la opción de comenzar desde cero y elaborar ,exactamente como las cervecerías comerciales: utilizando sólo ingredientes puros.

Pero a diferencia de las cervecerías tienes la opción de la simplicidad. No tienes que 
cumplir el ritual de maltear tu propia cebada, ni tienes que avanzar en el macerado de tus 
propios granos. Todo eso ha sido hecho para los cerveceros caseros y toma la forma de 
extracto de malta.

Extracto de Malta y Lúpulo

El extracto de malta es simplemente cebada malteada que ha sido procesada en una
“sopa” de malta dulce. Luego el 70 u 80 % del agua es evaporada, dejando para el cervecero casero un jarabe concentrado (o en el caso de extracto de malta seca, donde toda el agua es evaporada, un polvo seco).

Aun más simples para el cervecero casero son los muchos extractos y kits para cerveza casera que ya están saborizados con lúpulos. En otras palabras, los lúpulos ya han sido agregados. Todo lo que necesitas hacer es agregar agua (quizás hervir por un breve
período) y levadura (a menudo provista por el kit).

La única diferencia entre la calidad potencial de la cerveza elaborada de manera casera y la elaborada comercialmente es la cantidad de dinero gastado en la consistencia y en el control de calidad. Las grandes cervecerías quieren que sus cervezas salgan exactamente de la misma manera en cada ocasión.

Como cervecero casero, comenzarás a
conocer tu cerveza íntimamente y a comprender las variables que se desarrollan en la elaboración de la cerveza. Harás cervezas superiores pero la variarás levemente de batch en batch. Esta es la naturaleza de la elaboración de cerveza y hará a tu nuevo esfuerzo más gratificante.

CONSIGUIENDO TU CERVECERÍA CASERA

Equipamiento

El siguiente listado de equipamiento especial para la elaboración será adecuado para
hacer unos 15 a 19 litros de cerveza de una vez.

1 olla de 12 a 15 litros una olla enlozada o de acero inoxidable es lo mejor.

1 garrafón de vidrio de 19 litros o de 25 litros. Estos son envases grandes que se usan para embotellar agua.

1 balde nuevo de plástico o cubo para la basura de 19 a 38 litros (5 a10 galones)

1 una manguera de plástico transparente de 2 metros de largo (6 pies) de 0,95 cm. de
diámetro interior (3/8 pulgada)

1 abrazadera de manguera plástica para ajustar una manguera de 3/8 pulgadas

1 airlock para fermentación

1 tapón de goma (tamaño 6,5), con agujero para insertar el airlock de fermentación

1 una manguera plástica transparente de1 metro de largo de 3,2 cm. de diámetro externo y de 2,5 cm. de diámetro interno

1 embudo grande de plástico

1 termómetro

1 densímetro para cerveza

1 lavador de botellas (opcional pero recomendado), muchas tapas de botellas, nuevas y sin uso

1 tapador de botellas

60 botellas de 355 cm³ (cualquier otra con tapa a rosca servirá) ó 25 botellas de champagne (la mayoría de las botellas de champagne sirven)

Ejemplo de kit para hacer cerveza artesanal en casa

También necesitarás una botella de cloro de uso hogareño para sanitizar tu equipo.

Puedes encontrar todo de este equipamiento en tu almacén de insumos para cervecería casera. Pregunta a Mr G (Google) donde encontrar kit de elaboración de Cervezas en casa y te dirá donde encontrarás los proveedores.

Las botellas las puedes encontrar en centros de reciclado o en bares.
Coladores, fermentador de vidrio (garrafón/damajuana) con manguera de plástico, airlock para la fermentación (delante del fermentador), jarra de vidrio (para colectar el líquido que desborda durante la fermentación), botellas, tapas para las botellas y tapador de banco.

INGREDIENTES PARA TU PRIMER BATCH DE CERVEZA DE 20 LITROS.

2,3 a 2,7 kilos (5 a 6 libras) extracto de malta saborizada con lúpulo o un kit para elaborar
cerveza o también:
1,4 a 1,8 kilos (3 a 4 libras) extracto de malta saborizada con lúpulo o un kit para elaborar
cerveza (*) más 0,5 a 0,9 kilo (1 a 2 libras) de extracto liviano de malta seca, común, sin
sabor a lúpulo (o sustituirlo con azúcar de maíz; ver cuadro más adelante) 19 litros (5 galones) de agua 1 sobre de levadura ale
¾ de una taza (175 ml.) de azúcar de maíz ó 1 ¼ de taza (300 ml.) de extracto de malta
común, seco (para el embotellado)

(*) NOTA: los extractos de malta y los kits para elaborar cerveza vienen en una variedad de “sabores”. La principal distinción es el color: extra pale, pale, claros, ámbar, brown y oscuros, cubren el rango de elecciones
para el cervecero casero.

Si te decides por una cerveza más clara para tu primer batch, naturalmente debes elegir extracto de malta más claro. Asimismo, para tus cervezas bock más oscuras y las stouts, elije maltas más oscuras. Sólo con la experiencia y experimentando comenzarás a discernir las diversas características de las
marcas de maltas disponibles.

Y si deseas que un mentor te guíe más claramente en el proceso, entonces te recomiendo hacer clic 👉 AQUI.

Por ahora, no te preocupes por el extracto de malta perfecto para tu paladar. Estarás más que suficientemente satisfecho con tu primer esfuerzo inicial. RELÁJATE.

QUÉ ES LO QUE VAS A HACER.

¡Yendo por la Grandeza!

1. Combina y disuelve los extractos de malta (y el azúcar si la usas) en 5,7 litros (1,5 galón) de agua y ponlo a hervir durante 45 minutos.

2. Sanitiza tu fermentador con cloro de uso hogareño diluido en una solución con agua.

Más adelante en el proceso, sanitiza todo el equipamiento que entre en contacto con la 
cerveza fermentada y sin fermentar: embudo, termómetro, densímetro, manguera, tapón, 
airlock y todo otra parte del equipo que toque la cerveza. 

3. Agrega 11,5 litros (3 galones) de agua limpia y fría al fermentador ya limpio y 
sanitizado. 

4. Agrega los extractos de malta calientes y la mezcla de agua al fermentador.

5. Cuando la temperatura esté idealmente debajo de los 24ºC (75ºF), mide la densidad con  el densímetro para cerveza y luego agrega la levadura.

6. Coloca la manguera para la fermentación y luego de que la fermentación inicial haya 
disminuido, coloca el airlock.

7. Deja fermentar de 8 a 14 días.

8. Embotella y tapa.

9. Madura por 10 días.

10. ¡BEBE LA CERVEZA!

¿Suena sencillo? Lo es. Pero sigue cada punto paso a paso hasta tener más en claro 
la receta, los procedimientos y el equipo.
NOTA: todas las referencias a la temperatura serán en grados Celsius con grados Fahrenheit entre paréntesis.

1. Combina y disuelve los extractos de malta (y el de azúcar si la usas) en 5,7 litros (1,5 galón) de agua y ponlo a hervir durante 45 minutos.

Los kits para elaborar cerveza y los extractos de malta saborizados con lúpulo vienen en una variedad de tamaños. Uno de los tamaños más comunes es una lata de 1,6 kilos (3,5 libras) de jarabe de extracto de malta. Para tu primer batch de cerveza utiliza una lata de jarabe con tan sólo una libra de extracto liviano de malta seca común.

Si deseas un  sabor más sabroso en tu cerveza, utiliza dos latas de jarabe (no importa qué tamaño, mientras sea uno de 3,5 libras o menos). El azúcar no es recomendable.

La mayoría de los kits para elaborar cerveza viene con instrucciones. Muchos de 
ellos recomendarán el uso de azúcar igual a la cantidad de extracto de malta.

Pero recuerda: siempre harás una cerveza muy superior eliminando y sustituyendo o minimizando cualquier azúcar refinada.

Muchos kits no vienen con la instrucción para el cervecero casero de hervir sus  ingredientes, sin embargo tu cerveza siempre será mucho mejor si tus ingredientes son 
hervidos por al menos 45 minutos.

Así que abre tu lata de extracto de malta (ayuda que introduzcas la lata en agua 
caliente previo a abrirla para hacer que el jarabe denso sea más manejable) y agrégalo a la  olla de 5,7 litros (1,5 galón) de agua. Si estás usando extracto de malta seco o azúcar de 
maíz, agrégale estos ingredientes también.

Revuelve hasta que se disuelvan todos los 
ingredientes y ponlos a alentar por 45 minutos.

2. Sanitiza tu fermentador con cloro de uso hogareño diluido en una solución con 
agua. Más adelante en el proceso, sanitiza todo el equipamiento que entre en contacto 
con la cerveza fermentada y sin fermentar: embudo, termómetro, densímetro, 
manguera, tapón, airlock y todo otra parte del equipo que toque la cerveza.

SANITIZAR TU EQUIPO ES UNA DE LAS COSAS MÁS FÁCILES Y  FUNDAMENTALMENTE IMPORTANTES QUE HARÁS.

Si no tienes cuidado con la limpieza de tu equipo, la mejor receta del mundo resultará en una decepción. La cuestión a recordar es relajarse y no preocuparse… haz lo que se debe hacer. Es fácil. No es un gran problema.

Cualquier cosa que vaya a entrar en contacto con la cerveza fermentándose deberá 
ser sanitizada. Esto puede ser fácilmente logrado haciendo una solución de 30 a 60 ml. de cloro de uso hogareño por cada 20 litros (5 galones) de agua fría. Enjuaga, llena o remoja tu fermentador (si usas tu garrafón de 20 litros como fermentador) con esta solución, luego enjuaga bien todos los restos de olor a cloro con agua caliente. 
Precaución: no mezclar ningún otro agente limpiador con cloro.

3. Agrega 11,5 litros (3 galones) de agua limpia y fría al fermentador ya limpio y 
sanitizado. Recuerda que cualquier cosa que vaya a tener contacto con tu cerveza deberá ser sanitizada, calcula aproximadamente 11,5 litros (3 galones) de agua fría y agrégalos a tu 
garrafón/damajuana. Tu embudo ya sanitizado ayudará. 

4. Agrega los extractos de malta calientes y la mezcla de agua al fermentador.
Vierte cuidadosamente tu agua caliente y los ingredientes por medio de embudo en 
el fermentador. El garrafón/damajuana que usas como fermentador no se romperá por el 
cambio de temperatura debido al agua caliente, ya que previamente habrás agregado agua caliente para absorber el impacto térmico.

Ponle la tapa al garrafón/damajuana en este momento. Si no tienes tapa utiliza un 
tapón de goma sanitizado. Posiciona el garrafón/damajuana sobre su lado y agita el 
contenido para mezclar de manera uniforme el agua fría con los ingredientes calientes. 
Luego, si queda algún espacio el garrafón/damajuana, agrega suficiente agua para llenarlo hasta unos 7 a 10 cms. del tope o hasta un nivel de 19 litros (5 galones) si estás utilizando un garrafón/damajuana de 25 litros (6,5 galones). Agita el contenido una vez más hasta que se mezcle el agua fría de manera uniforme.

Atención: cuando se usa cualquier tipo de lúpulos, colar los ingredientes en caliente 
(mosto) antes de echarlos al fermentador.

5. Cuando la temperatura esté idealmente debajo de los 24ºC (75ºF), mide la densidad 
con el densímetro para cerveza y luego agrega la levadura.

Toma una lectura de la temperatura de tu cerveza con tu termómetro sanitizado. Si 
la temperatura está entre los 20º a 24ºC (68º a 78ºF), estás listo para agregarle la levadura –
pero primero mide la densidad de tu “pronto-será-cerveza”. Esto es tan fácil como la lectura del termómetro, pero en lugar de utilizar tu termómetro utilizarás tu densímetro para cerveza.

Tu hidrómetro te dará una indicación del contenido de alcohol de tu cerveza y 
también te dirá cuándo embotellar.

¿Qué es un densímetro?

Un densímetro es un instrumento que mide la densidad (lo espeso) de los líquidos en relación a la densidad del agua. Esta medida de densidad es conocida como densidad o gravedad específica. Alguna vez alguien proclamó que la densidad específica del agua a cierta temperatura sería exactamente el número 1.000. Por lo tanto, si le agregamos sólidos disolubles tales como el azúcar al agua, la solución comenzará a ponerse más densa y la densidad específica se elevará por encima de 1.000.

La combinación de 17 a 19 litros de agua (4,5 a 5 galones) con 2,7 kilos (5 libras) de extracto de malta y/o azúcar de maíz resultará en una densidad específica de cerca de 1.035 a 1.042. Mientras la levadura disuelve azúcares en alcohol y dióxido de carbono, la densidad del líquido desciende debido a la falta de azúcar en la solución ya que el alcohol es menos denso que el agua. Dale una buen vistazo a las instrucciones de tu densímetro y fíjate la temperatura a la que tu densímetro mide correctamente.

La mayoría de los densímetros lee de manera
exacta a los 15ºC (60ºF). Por lo tanto, si estás midiendo la densidad específica a, digamos,
27º ó 32ºC (80º ó 90ºF), tendrás una lectura inexacta. ¿Por qué? Bien, veámoslo de esta
manera. Si tomas algo como la miel y la calientas, se pondrá más liviana y menos densa. Por lo tanto su densidad específica es menor. Lo mismo sucede con tu cerveza, pero más sutilmente. Por cada 5,6ºC (10ºF), tus mediciones estarán movidas por 0.002-0.003.

Así que si está a 27ºC (80ºF) tu cerveza medirá 1.0083, debes agregarle 0.004-0.006 puntos
para saber que la densidad específica es cerca de 1.0043, o esperar hasta que tu cerveza se
enfríe y tomar una lectura de la densidad específica, o tomar una pequeña muestra y leerla a 15ºC (60ºF).

A pesar de todo… no te preocupes.

Para tomar una lectura del contenido de tu fermentador con el densímetro, vierte
cuidadosamente y llena la matraz del densímetro (el tubo contenedor con el que vino tu densímetro). Pon el densímetro en la matraz y lee la escala de densidad específica. Registra este número, como así también la temperatura, en un diario de recetas.

¡NO DEVUELVAS. LA CERVEZA NO FERMENTADA AL FERMENTADOR!

Descártala. Es un pequeño precio que pagar para asegurarse que tu cerveza no fermentada permanezca limpia.

Una vez que la temperatura esté por debajo de los 24ºC (75ºF) –entre 21º y 24ºC
(70º y 75ºF) es lo ideal– agrégale la levadura.

6. Coloca la manguera para la fermentación y luego de la fermentación inicial haya
disminuido, coloca el airlock. La fermentación de tu cerveza será una “fermentación cerrada”. Este término indica
que estará aislada del aire y del medio ambiente. Puedes estar seguro un 99% de que tu cerveza no se contaminará con levadura salvaje u otros microorganismos que puedan
producir sabores no deseados (off-flavors).

(Nota: no hay patógenos, microorganismos
mortales conocidos que puedan sobrevivir en la cerveza… así que no te preocupes por su
agonía)..

Con 24 horas de fermentación activa expedirá exceso de levadura, resinas de lúpulo y una pequeña
cantidad de cerveza fermentando; un pequeño precio a pagar por una cerveza casera suave, de sabor limpio. El líquido desbordado es colectado en una pequeña jarra y posteriormente descartado.

Primero sanitiza una manguera plástica transparente de 1 m. de largo (3 pies) y de
3,2 cm. (1,25 pulgada) de diámetro externo.

Luego de haber colado todo el lúpulo y los
granos de tu cerveza, calza la manguera en la entrada del garrafón/damajuana que usas
como fermentador. Durante los 2 ó 3 días iniciales de la fermentación, este sistema servirá como una “tubería” que dirigirá el desborde de la espuma producida por la fermentación afuera hacia el contenedor receptor.

Este método (sistema “blow-off”) tiene la ventaja extra de expulsar el exceso de resinas de lúpulo amargo, el exceso de levadura y otras cosas que puedan contribuir a la resaca cuando es consumida.

Si estás usando un garrafón/damajuana de vidrio de 25 litros (6,5 galones) para
fermentar 19 litros (5 galones) (o un garrafón/damajuana de 19 litros [5 galones] para
fermentar 15 litros [4 galones]) de cerveza, no es necesario ponerle una manguera para
emplear este sistema.

Colocándole un tapón de goma y un airlock es suficiente, debido a que la espuma provocada por la fermentación frecuentemente no llegará al tope del garrafón/damajuana. Notarás una gran actividad durante los primeros 2 ó 3 días de la fermentación.

Causa bastante impresión al observarla. Luego de estos primeros 3 días, la actividad
disminuirá y deberás poner un airlock en la entrada del garrafón/damajuana durante el resto de la fermentación.

El airlock se pondrá en un tapón de goma sanitizado. El airlock es un simple dispositivo que permite que escapen los gases de la
fermentación del fermentador pero que no permite que ingrese aire al recipiente. Sanitiza el airlock con la solución de cloro de uso hogareño y agua. Luego coloca el airlock en la entrada del garrafón/damajuana.

Asegúrate de llenarlo con unos 2 cm. (0,75 pulgada) de agua. DEBES LLENARLO CON AGUA. Pronto notarás que los gases producidos por la fermentación burbujearán tranquilamente por el airlock.

7. Deja fermentar de 8 a 14 días.

El estilo de cerveza que estás elaborando es una ale. Esta cerveza es elaborada a una
temperatura que oscila entre los 15º a 24ºC (50º a 70ºF). A estas temperaturas de
fermentación no hay beneficios al acondicionar (“lagering”) la cerveza durante la fermentación.

Si se emplean los ingredientes de calidad, la fermentación visible bastará con 5 a 14 días. En este momento advertirás que la cerveza parecerá volverse más oscura. Este es el resultado de la levadura activa y circulante que se está transformando en inactiva y se está asentando en el fondo; la cerveza comienza a estar clara y parece que se pone más oscura comenzando por el tope del fermentador hacia abajo.

Puedes almacenar la cerveza en el garrafón/damajuana con un airlock activo durante un mes sin ningún riesgo de deterioro significativo del sabor. Pero tu cerveza estará en su mejor forma para ser embotellada cuando los signos visibles de fermentación sean insignificantes.

Deberías asegurarte que es el momento de embotellar haciendo una lectura con el densímetro durante 2 ó 3 días consecutivos. Si las lecturas permanecen inalterables, tu cerveza está de veras lista para ser embotellada.

RECUERDA: vierte una pequeña cantidad (cerca de una taza) de cerveza en el matraz del densímetro, toma la medición y bébela o descártala, pero no devuelvas al fermentador. Nota: tu cerveza puede estar turbia o con una especie de neblina en el momento de embotellarla. Se aclarará en la botella.

Luego de 2 ó 3 días de actividad de vigorosa fermentación, la actividad disminuirá y comenzará a descender (sedimentar) hacia el fondo del fermentador. La manguera para el sistema “blow-off” puede ser reemplazada por un airlock, permitiendo que escapen los gases, aunque impidiendo que la cerveza que aún está fermentando tenga contacto con el aire.

8. Embotella y tapa

Primero de todo, relájate… no te preocupes… y tómate una cerveza (si aún no tienes
ninguna hecha, puedes hacerlo con una comprada)… y consigue un amigo o dos que te
ayuden. Eso no sería tan difícil.

Una vez más: sanitiza todo el equipo o aparatos que vayan a estar en contacto con tu cerveza con una solución de agua y cloro de uso hogareño de 60 ml (2 onzas) para 19 litros (5 galones) de agua fría.

Es más fácil sanitizar tus botellas en una tina o en un cubo limpio de plástico. Si has invertido en un lavador de botellas, verás que el enjuague de no sólo las botellas sino también de los garrafones/damajuanas de vidrio y cubos, serán más seguros y se conservarán con agua caliente. ¡Un lavador de botellas es una inversión que vale la pena!

Ahorran tiempo, agua caliente, esfuerzo y dinero; no es una mala combinación. Nunca te arrepentirás de las pequeñas inversiones.

Lo que harás en el proceso de embotellado es agregar una pequeña cantidad de azúcar para el cebado (“priming”) para la cerveza quieta, inactiva, luego de que haya sido trasvasada del fermentador. Una vez en la botella esta pequeña cantidad de azúcar será fermentada por las levaduras aún vivas y crearán la perfecta cantidad de carbonatación.

Es muy importante no excederse con la cantidad recomendada de dosis azúcar de ¾ taza, unos 175 ml., de azúcar de maíz o 1 ¼ taza, unos 300ml. de extracto seco común de malta por cada 19 litros (5 galones); no deberás nunca exceder una taza, unos 240 ml, cada 19 litros (5galones). Y observa que esta es una medida en TAZAS, no libras.

La cerveza fermentando es contenida para dormir en uno de los rincones más tranquilos.

  El agregado de una cantidad excesiva de azúcar para el cebado resultará en una 
sobre carbonatación y en la posibilidad de que las botellas exploten. El viejo método de 
cebar la cerveza con el agregado de una a media cucharada de té a cada botella resulta en una carbonatación inconsistente y en una contaminación bacterial, la cual puede resultar en una excesiva generación de espuma.

El método de la “Prohibición” de esperar la densidad específica para echar hasta cierto punto no es fiable debido a que la densidad final de las cervezas caseras de calidad de hoy en día variará con cada receta.

Los siguientes pasos te ayudarán a organizar tus procedimientos para el embotellado:

1. Sanitiza tus botellas

2. Sanitiza tus cubos plásticos de 19-38 litros (5-10 galones).

3. Sanitiza tu manguera de plástico transparente de 2 m (6 pies) de largo con la que harás sifón.

4. Hierve las tapas con las que embotellarás durante 5 minutos (o desinféctalas con vodka 
barato)

5. Hierve ¾ de taza, unos 175 ml., de azúcar de maíz o 1 ¼ taza, unos 300ml., de extracto 
seco común de malta en 475ml. (16 onzas) de agua durante 5 minutos.

6. Coloca el garrafón/damajuana de cerveza sobre una mesa o estante. Quítale el airlock.

7. Posiciona el cubo de plástico sanitizado sobe el suelo, debajo del garrafón/damajuana y agrégale el azúcar de maíz disuelto y hervido.

8. Sujeta la manguera plástica sanitizada y llénala completamente agua (¡sin burbujas de 
aire!). Pon tu dedo pulgar limpio sobre el extremo final, pasa por encima del garrafón de cerveza y rápidamente inserta uno de los extremos dentro de la cerveza.

9. Tu sifón está listo. No te intimides –es solo cerveza. Relájate.

Baja el otro extremo de la manguera hasta el fondo del cubo de plástico /el que debe estar en el piso), déjalo suelto y suavemente transfiere la cerveza en el recipiente de plástico.

Ten cuidado de dos cosas:

a) no salpiques la cerveza o generes muchas burbujas –haz el sifón tranquilamente, 

b) transfiere toda la cerveza del garrafón EXCEPTO los últimos centímetros de sedimento… ¡PERO NO TE PREOCUPES!

10. Toma una lectura con el densímetro para confirmar que la fermentación se haya 
completado y entonces registra la densidad final en tu diario de recetas para una futura 
referencia.

Nota: contrariamente a lo que pudo haberte llevado a pensar, tu cerveza no tendrá la densidad final equivalente a la del agua, 1.000. Habrá algo de “azúcares” residuales, sin fermentar, que le darán cuerpo a tu cerveza y redondearán el sabor. La presencia de estos “azúcares” resultará en una densidad final que va de 1.005 a 1.017 (incluso aun más alta que tus cervezas muy cargadas, de todo malta). La cuestión importante es recordar que si la lectura del densímetro permanece inalterable durante 2 ó 3  días consecutivos, tu cerveza está lista para ser embotellada.

Darte más tiempo para una tomar una cerveza casera hace funcionar más rápido las tareas de lavado del fermentajdor y las botellas.

11. Coloca la cerveza ya cebada con el azúcar sobre una mesa o una mesada y procede a 
hacer el sifón tranquilamente (nuevamente sin hacer mucha salpicadura) en cada botella. 

Deja cerca de unos 2,5 cm. (1 pulgada) de espacio de aire. Verás que puedes controlar el 
flujo de la cerveza con la abrazadera de la manguera o apretando la manguera para 
restringir el flujo cuando sea necesario.La cerveza completamente fermentada es transferida a un cubo cervecero de plástico sanitizado, dejando los atrás los sedimentos de la levadura. Se agrega una cantidad medida de azúcar o extracto de malta y luego la cerveza es embotellada.

El flujo de cerveza terminada desde el cubo puede ser restringido por un simple apretón con el dedo de la abrazadera de la manguera. Cuidado, no airees la cerveza; pon la manguera a lo largo de la botella hasta el fondo y deja unos 2 cm. de espacio de aire al tope de la botella.

¡Fácil de hacer! Embotellar es fácil y placentero con una cerveza casera. Las tapas limpias de las botellas son suavemente aseguradas con la ayuda de un tapador de botellas. A partir de este punto quedan sólo de 7 a 14 días antes de que disfrutes tus nuevos esfuerzos. Siempre es tiempo de disfrutar 
tus esfuerzos anteriores.

12. Colocar las tapas sanitizadas en las botellas con tu tapador de botellas.

13. Etiqueta o marca las tapas de las botellas para indicar el tipo de cerveza que está en la 
botella. Después de todo elaborarás más cerveza.

14. Almacena las botellas paradas y apartadas de la luz en un rincón tranquilo, oscuro, de tu 
casa a una temperatura ambiente de unos 19ºC (65ºF) y preferentemente debajo de los 24ºC  (75ºF).

15. Madurar por 10 días. Ahora viene la parte más difícil: esperar. En 5 ó 6 días tu cerveza mostrará signos de clarificación. La levadura que está en  suspensión lentamente descenderá al fondo de la botella y formará sedimentos. Al mismo  tiempo, las levaduras carbonatarán la cerveza por un período de 7 a 14 días, luego de lo cual tu cerveza estará lista para ser bebida. Ahora puedes almacenar la cerveza a temperaturas más frías si así lo deseas.

¡Algunas personas coleccionan mariposas! Desde que se inventaron las botellas ha habido cientos de modelos de tapadoras de botellas patentadas. Tú sólo necesitarás una.

16. ¡BEBE LA CERVEZA!
¡Está lista!

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Pero aguarda un minuto. Primero debes saber que hay sedimentos inevitables de levadura en el fondo de cada botella. No la filtrarás ni te hará daño (en realidad es rica en vitamina B), pero probablemente no la quieres en tu vaso de cerveza, le impartirá carácter a levadura al sabor. Así que ten cuidado de no removerla haciendo algo así como girar la botella de arriba a abajo para ver cómo fue hecha en China. 

Todo lo que tienes que hace es destapar una botella de cerveza livianamente enfriada y verter todo la cerveza hasta el último centímetro (½ pulgada) –cerca de 30 ml. (una onza)– de manera continua en una jarra de vidrio (olvida el plástico… esta es tu
cerveza, así que usa lo mejor).

Ahora sirve en tu vaso favorito (por favor, nada de tazas o vasos de papel o plástico). 

Para beber, separa suavemente los labios cuando toquen el vaso. Deja fluir la 
cerveza en tu paladar y asegúrate de sonreír mientras bebes tu cerveza.

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