DIABETES, el consumo moderado de cerveza podría prevenirla.

Estudios apuntan que la composición rica en fibra soluble, polifenólicos, minerales y la baja graduación alcohólica de la cerveza, podrían tener un efecto positivo en los procesos que desencadenan la diabetes.

A pesar de los beneficios, es necesario tener un control médico para evitar posibles alteraciones con la ingesta de medicamentos específicos, y siempre consumirla con moderación sin superar la cantidad diaria recomendada

A la hora de plantear la cuestión de cómo afecta la cerveza a las personas con diabetes es importante partir de una premisa básica: el alcohol no es saludable. Esto no quiere decir que sea nocivo, ni mucho menos. Todo depende de la cantidad de consumo. Pero no es algo que, por sí mismo, sea beneficioso para nuestra salud.

🔻Cerveza y diabetes

Ya lo hemos comentado en otras ocasiones, como con el colesterol o incluso en lo referente a dar positivo en un control de alcoholemia. La cerveza con alcohol, consumida con moderación y acompañada de otras cuestiones como la dieta y el ejercicio, puede formar parte de los hábitos de vida saludable de una persona.

Sin embargo, siempre sin enmascarar la realidad y olvidar que el alcohol no es un producto que podamos considerar positivo para nuestra salud.

No obstante, en lo referente a la diabetes, existen estudios que demuestran que el consumo moderado de cerveza puede ayudar a prevenir esta patología y mejorar la salud de quienes la padecen.

La diabetes es una enfermedad crónica por la cual el cuerpo no puede regular la cantidad de azúcar en la sangre. Su origen se encuentra en la baja producción de insulina, la hormona producida por el páncreas para controlar el azúcar en la sangre, la resistencia a la insulina o incluso por ambas cuestiones.

🔻Tipos de diabetes

Existen dos tipos principales de diabetes, la tipo 1 y la tipo 2.

La diabetes tipo 1 es menos común. Se puede presentar en cualquier momento, pero se diagnostica frecuentemente en edades más tempranas y tiene como consecuencia que el cuerpo no produce o produce poca insulina, por lo que son necesarias inyecciones diarias de insulina.

Por su parte la diabetes tipo 2, más común, se da casi siempre en edad adulta y produce en el paciente una resistencia a la insulina que provoca que no se emplee con la eficacia que debería, lo que tiene que ser compensado con dieta o pastillas.

🔻Los estudios que avalan el consumo de la cerveza frente a la diabetes.

Frente a esto, hay estudios que demuestran que la fibra soluble, los compuestos polifenólicos, los minerales y la baja graduación alcohólica de la cerveza, podrían tener un efecto positivo en los procesos que desencadenan la diabetes.

Esta es una de las conclusiones obtenidas de la revisión bibliográfica ‘Efecto preventivo y protector del consumo moderado de cerveza en la Diabetes Mellitus’ llevada a cabo por Franz Martín Bermudo, catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y representante de la Sociedad Española de Diabetes (SED).

Según la investigación, la prevención es la opción más eficaz para tratar esta enfermedad. Y en esta prevención tiene un papel fundamental la alimentación. Se ha comprobado que los nutrientes pueden producir modificaciones de la microbiota, que alteran la inmunidad intestinal y contribuyen al desarrollo de la Diabetes Mellitus tipo 1 en personas con una susceptibilidad genética para esta enfermedad.

Como apunta el estudio, entre estos nutrientes, se encuentran los polifenoles. De este modo, al ser la cerveza rica en este tipo de nutrientes, la publicación afirma que «podrían introducir una modificación de la flora intestinal y que este cambio generara una microbiota con un balance que contribuyera a la mejora de la inmunidad intestinal»

Así, un consumo moderado de cerveza podría proteger frente al desarrollo de Diabetes Mellitus 1 en personas con predisposición a tener esta enfermedad.

De igual modo, en lo referente a la Diabetes Mellitus 2, una dieta rica en fibra y el consumo de polifenoles reducen el riesgo de su padecimiento. Estos elementos, sumados al magnesio presente en la cerveza, pueden ser beneficiosos con un consumo moderado.

🔻Una dieta antioxidante

Además hay otros estudios que señalan que, consumir alimentos con propiedades antioxidantes como la cerveza, fortalece el estrés oxidativo y ello repercute de manera positiva en la aparición tardía, desarrollo y progreso de los efectos de la diabetes. Eso sí, siempre con moderación y sin superar la cantidad diaria recomendada.

Es decir, entre dos y tres cañas al día en hombre, y una o dos cañas al día en mujeres. A pesar de esto, es importante controlar, con la ayuda del médico o especialista, que el alcohol no interfiere con los medicamentos o complica alguna de sus condiciones médicas.

También es necesario tener en cuenta que el alcohol tarda aproximadamente una hora o una hora y media su proceso de absorción en el hígado. Por ello, durante ese tiempo, puede existir riesgo de que baje el azúcar en sangre.

Para evitar eso es fundamental no beber nunca alcohol con el estómago vacío.Además los pacientes deben llevar un buen control de la dieta. También deben ejercitarse físicamente para mantenerse en condiciones óptimas de salud.

Fuente: Loopulo

Pasos a seguir en la elaboración de Cervezas.

Las cervecerías más antiguas del mundo.

por Carmen Alcaraz Sanz.

En este artículo que hoy te presentamos vamos a echar un vistazo a las cervecerías más antiguas del mundo. Éste forma parte de una serie artículos, que iniciamos en su día, en la que damos a conocer las cervecerías más antiguas de la historia de la humanidad. Entre estos posts se encuentran las cervecerías St. Francis Abbey, St. James Gate’s y Weihenstephaner.

La cerveza es una bebida que ha acompañado al ser humano durante buena parte de su historia. Los primeros restos de fermentación alcohólica de cereales se remontan a la Prehistoria. No obstante, se considera que fueron los sumerios, pueblo que habitaba la antigua Mesopotamia, quienes la inventaron con una composición similar a la que conocemos ahora entre los años 6.000 y 4.000 a.C.

Este destilado, denominado ‘siraku’, se elaboraba de manera casera cociendo pan en agua, y era considerada una bebida que ponía “alegre a la gente”.

De manera paralela también se han encontrado productos similares en muchas tierras como las palestinas, iraníes, egipcias o griegas, donde llamaron al néctar “cervicia” o “cerevicia”, en honor a Ceres, diosa de la agricultura, dando lugar a su nombre actual.

Posteriormente, fueron los galos y romanos los que perfeccionaron la técnica de elaboración y tomaron consciencia del filón de su comercialización, comenzando a desarrollar un rentable negocio con esta bebida.

A pesar de estos antepasados tan cercanos, la cerveza tal y como la conocemos en la actualidad se atribuye a los alemanes, que fueron los responsables de levantar las primeras fábricas modernas entre los siglos XIV y XVI.

1.1 Cervecería Weihenstephaner.

Por todo ello no es de extrañar que la considerada como ‘primera cervecería del mundo’, se encuentre en Alemania, concretamente en la ciudad bávara de Frisinga, al norte de Munich. La primera de las cervecerías más antiguas del mundo es Bayerische Staatsbrauerei Weihenstephan o Weihenstephaner, una cervecería fundada por los frailes benedictinos de este monasterio en el año 1.040.

Lo cierto es que, aunque esta es la fecha oficial en la que obtuvieron la licencia de fabricación, probablemente la elaboración real comenzara antes, ya que las primeras referencias históricas sobre la aparición de lúpulo en el monasterio datan del año 768. Según los documentos que se conservan, en las cercanías del monasterio había un huerto donde se cultivaba esta planta y su propietario debía pagar un diezmo (es decir, el 10% de la cosecha) a los monjes, lo que hace suponer que éstos lo empleaban para elaborar su cerveza.

Actualmente la cervecería aún existe, aunque no produce, ya que es la sede de la Facultad Cervecera, de Alimentos y Lácteos de la Universidad de Munich. Los frailes tuvieron el monopolio de la fábrica hasta 1.363, cuando Seidel-Vaterstetter abrió la legendaria cervecería Franziskaner-Bräu, pionera en Munich.

La trascendencia de esta fábrica va más allá de ser la primera, porque fue allí donde el duque Guillermo IV de Baviera dictó la famosa Ley de Pureza de la cerveza alemana, en 1516.

1.2 Cervecería Weltenburg.


También alemana y ligada a una congregación religiosa, la segunda de las cervecerías más antiguas es la de la Abadía de Weltenburg, ubicada en Kelheim. Se trata de una abadía benedictina pero fundada por monjes escoceses incluso antes que la de Weihenstephan, hacia el año 620. Esta cervecera comenzó a fabricar solo diez años después de su antecesora, en 1.050. No obstante, esta fecha de nuevo parecer ser solo oficial, ya que en la necrología de Weltenburg se indica que en 1.035 murió el maestro cervecero, un cargo bastante delator de la actividad de la abadía.

A diferencia de Weihenstephaner, la Abadía de Weltenburg recayó en manos de un comprador privado al que solo le interesaba la fábrica de cerveza, por lo que dejó el resto en manos de la parroquia. El rey Luis II la rehabilitó y desde 1.858 y desde está gestionada por Bischofshof Ratisbona Brewery (Cervecería del Obispado de Ratisbona).

1.3 Cervecería Affligem.

En el tercer lugar, entre las cervecerías más antiguas de la historia, tenemos a Affligem. Aunque las etiquetas de sus cervezas fechan como año de su creación 1.074, lo cierto es que la actividad cervecera de la Abadía de Affligem comenzó de manera seria alrededor de una década después. La leyenda cuenta que este centro religioso belga fue fundado por 6 caballeros, dedicados al pillaje, que decidieron dejar las armas para dedicarse a la vida religiosa tras un intento de atraco a un monje que, además de frustrado, resultó muy revelador y acabó con la fundación de la abadía.

Posteriormente los nuevos monjes comenzaron a elaborar cerveza como una forma de evitar que se consumiera agua contaminada y para mantener un suministro de líquidos seguro.

La abadía, que está situada muy cerca de Bruselas, es actualmente propiedad de Heineken.

1.4 Cervecería Bolten.

El cuarto puesto del ranking de las cervecerías más antiguas de la humanidad vuelve a ocuparlo una cervecera alemana, concretamente Bolten, situada en Korschenbroich. Esta fábrica original de Heinrich der Brauer, que obtuvo su primera licencia en 1.266, es la cervecera de estilos Altbier más antigua del mundo.

Durante generaciones, no solo la cervecería se transfirió a los descendientes, sino que se transmitió el arte artesanal de la elaboración de la cerveza. Esta pasión se ha conservado hasta nuestros días con su propietario actual, Michael Hollmann.

1.5 Cervecería Kuchlbauer.


De nuevo en la zona de Baviera, en la ciudad de Abensberg. Aquí se encuentra Kuchlbauer, una cervecera fundada en el año 1.300. El actual encargado que dirige la fábrica, Salleck Leonard, es miembro de la familia que ha estado al frente de la cervecera durante ocho generaciones de cerveceros artesanales. Esta cervecera tiene la particularidad de estar especializada en la producción de cervezas de trigo.

También resulta muy curiosa la torre Hundertwasser. Dicha torre toma su nombre del arquitecto austríaco que la concibió. Se trata de una particular construcción muy fantasiosa, inspirada en los cuentos de Las mil y una noches, y en la que se aprecia la influencia del modernismo de Gaudí. La torre está situada junto a la fábrica y fue construida en 1990, convirtiéndose desde entonces en una atracción turística para todos los visitantes de la ciudad.

GAMBRINUS, la leyenda del REY DE LA CERVEZA

Seguro que muchos de vosotros ya habréis oído hablar de ese tal Gambrinus, también conocido como El Rey de la Cerveza. Pues para los que no conozcan su leyenda, en este artículo hablaremos de ella, a pesar de la falta de su precisión histórica.

Seguramente, quienes estén en España, habrán oído hablar de Gambrinus y lo relacionarán con las cervecerías de Cruzcampo. Además, la cervecera sevillana, que actualmente forma parte del Grupo Heineken, tomó la imagen de Gambrinus como símbolo de su marca. Y, nuestros lectores mexicanos lo relacionarán con las etiquetas de su Cerveza Victoria.

Gambrinus, el duque de Brabante y Juan Sin Miedo.



Conde, Duque o Rey, son las múltiples maneras que representan la figura de Gambrinus. Un tipo gordo y barbudo con una jarra de cerveza en la mano y, a veces, con un barril. Un santo, un patrón, una deidad o el mismísimo inventor de la cerveza.

Gambrinus era un personaje mítico de la Edad Media, proveniente de los Países Bajos. Una figura folklórica que frecuentaba los cuentos de la Europa Occidental. La mayoría de las teorías indican que Gambrinus podría estar relacionado con Jan Primus y proviniendo de ahí su nombre. A Jan Primus se le conoce como Juan I o Juan Sin Miedo. Los historiadores también lo relacionan con Juan I, duque de Brabante y con el rey mítico germánico llamado Gambrivius.



Gambrivius.

Según Johannes Aventinus, Gambrinus proviene de Gambrivius, el mítico rey germánico que se convirtió en el inventor de la cerveza habiendo aprendido a hacerla de los dioses.

Aventinus fue nombrado historiador oficial de Baviera por Guillermo IV un año más tarde de que éste estableciera la Ley de Pureza de 1516. Pero Aventinus sitúa a Gambrinus en el contexto histórico de los dioses de Egipto. Fue amante de la hermana de Osiris, la diosa Isis. De esta relación con los dioses, Gambrinus aprendió cómo hacer cerveza.

Juan I de Brabante

Su relación con Juan I de Brabante podría verse identificada con las ilustraciones que hay de él y de Gambrinus. También habría que añadir que éste, el duque de Brabante era un próspero productor de cerveza. El gremio de productores de Bruselas lo hizo miembro honorario.

Juan Sin Miedo, duque de Borgoña

Con respecto a Juan Sin Miedo, decir que también fue un personaje importante en el mundo de la cerveza. Fue quien legalizó el uso del lúpulo en el condado de Flandes, antes de ello, se elaboraban cervezas gruit. Juan Sin Miedo, duque de Borgoña, se casó en Cambrai, una ciudad cervecera que también se le conocía por su nombre latino Gambrivium.

La Leyenda de Gambrinus y el Diablo.

El pacto con el Diablo

Tras 30 años de buena vida, el Diablo fue cobrar su deuda. Como Gambrinus tampoco lo reconoció, utilizó su campana que hace bailar a todos hasta desfallecer. El Diablo tuvo que rogar por el cese de la música que lo mantenía bailando involuntariamente. A cambio, le ofreció romper el contrato que requería su alma. Gambrinus paró la música y le dio un barril de cerveza con el que volvería al Infierno.

Durante 100 años, Cambrinus vivió en estado de embriaguez hasta el momento de su muerte. Y, aunque el Diablo volvió para recuperar el alma de Gambrinus, encontró un barril de cerveza en lugar de su cuerpo fallecido. Finalmente, acabó entendiendo que el alma del Rey de la Cerveza nunca podría ser suya.

Esta historia donde Gambrinus hace un trato con el diablo, se extrae de conjunto de cuentos cortos escritos por Charles Deulin llamados Contes d’un Buveur de Cerveza, es decir «Cuentos de un bebedor de cerveza». En esta historia, Cambrinus, el rey de la cerveza hace un pacto con el diablo.

Flandrine, el amor no correspondido
El cuento habla sobre un joven, pobre pero apuesto, aprendiz de soplador de vidrio que se enamora de la hija de su jefe. Un amor no correspondido, dado su bajo estatus social, que le hace abandonar su ciudad, sólo acompañado de su violín.

Su talento musical fuera de las fronteras de su ciudad le hace tan popular que se ve obligado a regresar. Pero el concierto que ofrece a su pueblo se torna caótico produciendo altercados entre los asistentes. Encarcelado y al borde del suicidio, recibe la visita del Diablo, quien le ofrece una inmensa fortuna a cambio de su alma dentro de 30 años.

Cambrinus, a pesar de haberse convertido en una persona extremadamente rica, Flandrine le sigue rechazando por no ser nadie. Apesadumbrado, vuelve a pedirle ayuda al Diablo. Esta vez le enseña cómo hacer cerveza y le da semillas de lúpulo, además de una campanilla que hace bailar a todo el mundo.

Gambrinus, el Rey de la Cerveza.

En su ciudad, con esta nueva bebida, consigue el éxito llegando su reputación más allá de sus fronteras. El rey de los Países Bajos le concedería el título de Duque de Brabante, pero Gambrinus prefiere que se le otorgue el de Rey de la Cerveza.

Así, consiguió adentrarse completamente en el entorno de la alta sociedad, lo que haría que Flandrine se interesase finalmente por él. Como Gambrinus no volvió a declararse a Flandrine, ella fue a visitarle, pero él ya no la recordaba.

Fuente: Wikipedia | Lord Of The Drinks.