6 Ideas para hacer dinero en el mercado cervecero.

Cuando eres niño y te preguntan qué quieres ser cuando seas grande, es muy frecuente escuchar esas profesiones que trasmiten admiración y que hacen sentir orgullo a los padres: médico, bombero, profesor, astronauta, deportista, etc. De cualquier modo, es cuando llegamos a grandes y luego de conquistar otras pasiones, que ciertos intereses despiertan y nos emociona la idea de trabajar con cosas de adultos. La cerveza es una de ellas.

La cerveza en este momento es un mercado al alza, creciendo ampliamente en calidad y en competencia a diario, no solo en el sector de fabricación sino también en los segmentos de servicios complementarios, por ende la popularización de la birra fuera del mercado “mainstream” ofrece a sus devotos oportunidades interesantes para generar ingresos. Las actividades inherentes al ramo se han diversificado, y ya no tienes necesariamente que trabajar en una cervecería o tener un bar para hacer carrera en esta fascinante industria. A continuación, comparto cinco ideas que podrían ayudarte si te apasiona la cerveza y quieres emprender un negocio en este mundo:

1. Homebrewer

Esta vendría siendo la más lógica y evidente pero a la vez la más desafiante. Enfrentarse cara a cara al reto de hacer alquimia y lograr fabricar elixir de los dioses es una experiencia que solo los valientes están dispuestos a abrazar. Para ser homebrewer (cervecero casero) sólo se necesita espíritu creador y un poco del instinto de un hechicero, de estos que trabajan haciendo pociones mágicas.

Si ya has aprendido a fabricar cerveza, tienes tus propias recetas, quieres aventurarte a producir y vender al público pero no tienes suficiente dinero para invertir en equipos de calidad, puedes ir por la opción de “Cervecería Itinerante”. Esto no es otra cosa sino contactar una microcervecería para tercerizar el local de producción y llegar a un acuerdo de sociedad donde pagas una tarifa plana por el uso del local o pagas un porcentaje de tus ventas brutas. Es genial para ti porque puedes empezar a producir en grandes cantidades (mucho más de lo que podrías en la cocina de tu casa) concentrándote en calidad y no en adquirir equipos mientras das la oportunidad a otro productor de aprovechar los momentos de ocio de su pequeña fábrica para generar mayor rentabilidad.

2. Distribuidor de Materia Prima y Equipos.

Es un hecho que la cantidad de Homebrewers está creciendo a un ritmo desenfrenado, bien sea de los que simplemente fabrican para consumo propio como los que se aventuran a vender sus creaciones. De ambos modos, todos necesitan de algún proveedor confiable de todos los insumos que necesitan para el proceso de fabricación. Un negocio de distribución de materia prima y equipos ya sea en tienda física, online o mixto, es una idea de oro en polvo ante una demanda creciente. Que los productores puedan encontrar en tu tienda desde un densímetro hasta sacos de malta pilsen, atravesando por abrazaderas, ollas, termómetros y pare usted de contar, representa una experiencia tanto liberadora como gratificante, pudiendo convertir tu local en una suerte de oasis de la cultura homebrewer de tu ciudad.

3. Beer Sommelier.

Actividad a la que me dedico, un Sommelier dicho de una manera simple no es otra cosa sino una persona a la que le pagan por sugerirle a otras personas qué beber. Es sin lugar a dudas un trabajo divertido pero que requiere de mucha, mucha pero mucha formación. Un Beer Sommelier debe conocer cada minúsculo aspecto del negocio cervecero, puesto que en esencia lo que es esta persona es un vendedor, y tú no le compras a una persona que no es un especialista. Pocos caen ante la verborrea de un charlatán.

Es un oficio al que se le invierte no sólo tiempo sino también dinero en formación, pero créeme cuando te digo que cada miserable centavo lo vale. Aún cuando hay muchos institutos que dan cursos de formación como Beer Sommelier, solo existen dos en el mundo que ofrecen la certificación internacional: Instituto Cicerone (con quienes me estoy formando), con su sede principal en los Estados Unidos y la Academia Doemens en Alemania. Ambos ofrecen una iniciación online, pero la culminación del programa es presencial en alguna de sus sucursales a nivel mundial. Pero un Sommelier no solo vende cervezas, sino que tiene un amplio rango de acción: un Beer Sommelier puede actuar como analista sensorial en una cervecería, puede ser consultor para restaurantes y preparar cartas de bebidas, puede dirigir eventos de cata y degustación (quizás no al punto de ser Chef, pero un Sommelier debe tener amplios conocimientos en gastronomía).

4. Montar una tienda especializada.

Los consumidores mundiales de cerveza cada vez más están conociendo y demandando mayor cantidad de sabores, estilos y marcas. Ya la típica cerveza mainstream que venden las grandes cervecerías no es suficiente para un paladar que pide más y mejor. Tener tu propia tienda donde vendas exclusivamente rótulos de cervezas especiales es involucrarte en un nicho de mercado vagamente explotado.

Es potencialmente un mercado con alta competencia en un futuro cercano, por eso “picar adelante” es fundamental. Ofrecer la posibilidad de acceder a birras tanto nacionales como importadas y entre los múltiples estilos que existen sería maravilloso para cualquier entusiasta, coleccionista o degustador. Es una oportunidad invaluable.

5. Ofrecer servicios de Mantenimiento de Sistemas de Sifón.

Hoy más que nunca existen bares y restaurantes que están ofreciendo en su carta de bebidas opciones en cervezas especiales. Como ya escribí en un artículo anterior, el mantenimiento inadecuado o nulo de un sistema de cerveza de sifón es el principal motivo por el cual ésta produce off flavors aparte de generar espuma en exceso. Para un sistema en constante uso la periodicidad del mantenimiento debería estar entre las dos semanas, por lo que resulta imperativo la presencia en el negocio cervecero de profesionales técnicos que presten este servicio. Al existir una alta demanda y poca oferta, el éxito de este emprendimiento está casi garantizado.


Si existe algo en común en todos estos potenciales emprendimientos es la necesidad de una documentación amplia y un dominio de conocimientos técnicos dentro de la industria. La especialización y el aprendizaje constante es clave a la hora de poder tener un servicio que pueda aportar ventaja comparativa en el negocio cervecero. Mi exhortación siempre irá a desempeñarnos de la mejor manera para profesionalizar una industria que está en crecimiento y donde las oportunidades son infinitas.

6. Iniciar un emprendimiento de elaboración de Cervezas Artesanales.

Aprende una nueva habilidad, haz tus propias Cervezas en casa.

A pesar de ser una tendencia reciente, el consumo de cerveza artesanal aún tiene mucho mercado por conquistar, especialmente en América Latina. El auge comenzó a finales de la década pasada, pero el consumo de este producto aún es microscópico comparado al mercado general de la cerveza. O sea, el área aún tiene mucho campo para expandirse.

Por ejemplo: sólo el 0,16% de la cerveza consumida en México es artesanal (datos de 2014, de Arcemex); en Brasil, el 0,5% (datos de 2012 de la Asociación Brasileña de Bebidas). En mercados cerveceros más maduros, como EUA y Chile, el número se aproxima al 10%.

🔻Qué es la cerveza artesanal

No existe una definición universal, pero, por general, la cerveza artesanal es aquella producida en pequeñas cervecerías (con producción anual de unos pocos millones de barriles), independientes (no conectadas a otros negocios) y tradicionales (con alta concentración de malta en su composición).

Vale recordar que no toda cerveza artesanal es producida realmente de forma artesanal, pues aún las micro cervecerías utilizan máquinas durante la producción. Pero la bebida de este tipo generalmente tiene, en su fabricación, mayor preocupación por los aromas, gustos e incluso rótulos y nombres.

Otra característica común de las cervezas artesanales es que son más complejas y exclusivas y tienen mayor cantidad de tipos y sabores. Hay cervezas que mezclan almendra con trigo, traen un poco de chocolate, son más espesas, más oscuras, más rojizas, etc. En conclusión, son diferentes a las principales cervezas del mercado.

🔻Iniciando en el mercado

Producir una cerveza artesanal es complejo, pero se puede hacer en la cocina de tu casa. Si no sabes nada sobre el asunto, el primer paso es conocer los ingredientes.

El origen del agua, por ejemplo, hace la diferencia. De la misma forma, hay varias opciones de malta, lúpulo, levaduras, azúcares y cereales no malteados (como avena), y cada uno de estos trae como resultado un tipo y gusto diferente de cerveza.

El próximo paso es conocer el proceso de producción, que puede llevar hasta un mes. Desde la fabricación hasta llegar al embotellamiento, pasando por etapas como filtrar, hervir, enfriar, airear, fermentar, madurar y envasar.

Este largo proceso puede ser difícil de comprender. Por suerte, hay mucha información donde te enseñan a producir etapa por etapa. También se recomienda buscar mentoria de Maestros Cerveceros para buscar orientación y consejos de cursos.

🔻La cerveza artesanal es un negocio

Producir cerveza propia es un sueño para muchos. Pero si deseas hacer esto profesionalmente, es preciso tratar el proceso como cualquier otro negocio, y no como un pasatiempo.

Un factor esencial para el negocio de la cerveza artesanal es la distribución. ¿Cómo llegará al público? ¿Entregarás algunas a tus amigos? ¿ Intentarás vender en un pequeño mercado o en un bar? ¿Utilizarás distribuidores especializados? Antes de pensar en producir, estudia cuál será el destino del producto y como llegará.

Otro aspecto para tener en cuenta es la administración del negocio. ¿Cuánto podrás producir por mes? ¿A qué precio debes vender para cubrir los costos y aún tener beneficio? ¿Cómo harás el mercadeo de tu producto?

Si tienes alguna duda, sugerencia o consejo sobre el asunto, haz tus comentarios a continuación. Aprovecha para compartir este contenido con tus amigos, compañeros y colaboradores, a través de las redes sociales.

No lo pienses más, comienza a Vivir de tu Pasión.


Y recuerden… Buena Birra, Buena Vibra.

CERVEZA| ¿Prefieres la cerveza en lata o en botella?

🍺Cerveza en lata o en botella.

En 2002 Oskar Blues, una microcervecería de Colorado, sacó al mercado la primera cerveza artesana en lata, su Dale’s Pale Ale. Hasta entonces, siempre se relacionaba la cerveza en lata con cerveza industrial mala y la cerveza en botella con cerveza de calidad y artesana.

La principal preocupación de los consumidores es que la cerveza en lata tome sabor a metal. De hecho, esto pasaba cuando las cervezas estaban en contacto directamente con el aluminio. Pero hoy día, las latas de nueva generación llevan una película de un polímero basado en agua que aísla completamente el líquido que contiene. De esta forma se evita que el sabor de contagie.

Pero lejos de los estereotipos o prejuicios, cuáles son las diferencias entre las cervezas en lata o en botella. Lógicamente, cada uno tenemos nuestras preferencias. Algunos reniegan de la cerveza en lata, a otros les encantan sus diseños. Otros prefieren las cervezas en botella. En este post intentaremos ver, objetivamente, qué formato es mejor dependiendo para qué.

🔻Conservación

Son tres los factores determinantes para conservar la cerveza: aire, luz y temperatura. Sólo las botellas ámbar consiguen bloquear el 99% de las longitudes de onda de los rayos de luz. Las botellas verdes, azules son demasiado transparentes. Sin embargo, las latas no dejan pasar absolutamente nada de luz. El lúpulo es fotosensible y, precisamente, la luz puede dañarlo, alterando los olores y sabores originales de la cerveza.

En cuanto al aire, en el cuello de la botella siempre hay un poquito, mientras que en las latas no hay absolutamente nada. La cerveza en lata queda sellada y es hermética, por lo que no hay contacto directo del producto con el oxígeno. Se impide, de esta forma, que pueda oxidarse.

Si hablamos de la temperatura, la cerveza en lata se calienta y se enfría antes que la botella. Esto puede ser una ventaja o un inconveniente, dependiendo de cómo se gestione.

🔻Transporte

Si tenemos en cuenta que una cerveza en lata, de 33 cl, pesa unos 370 gramos, y una botella de 33 cl pesa unos 565 gramos ya podemos imaginar que en todo lo relacionado con el transporte y distribución, siempre será más ventajosa la cerveza en lata. Sin duda, optimiza el transporte. Pero no solo afecta al plano profesional. En el plano doméstico, y teniendo en cuenta que las cervezas artesanas han de conservarse en posición vertical, prueba a ver qué cabe mejor en tu nevera, en sus estantes. Incluso a la hora del reciclaje en su correspondiente contenedor.

Además, las latas se rompen con más dificultad. Y cuando se rompe una cerveza en lata, genera menos problemas que una cerveza en botella.

🔻Impacto ambiental

El menor peso y tamaño de la lata hace que las emisiones derivadas de su transporte sean inferiores. También es menos costoso y se emplea menos energía en el reciclaje de latas que en el vidrio. Sin embargo, el vidrio ofrece la posibilidad de reutilización que la lata nunca ofrecerá.

🔻Elaboración

Las latas funcionan bien con equipos de elaboración isobáricos, donde la segunda fermentación en botella no se da. No son aptas para que se añadan azúcares que generen esa segunda fermentación para obtener carbonatación y espuma. Probablemente explotarían. De ahí que esos estilos tradicionales, especialmente los belgas, que la requieren no se suelan dar en lata, optando por botellas.

🔻Conclusión

Parece que la mejor opción es la cerveza en lata, al menos para algunas cervezas artesanas. Es mejor dependiendo del estilo de cerveza. Si esto estilos son ligeros y aromáticos, que son los que suelen tener más demanda entre las cervezas más vendidas del mundo. A la larga, además podrían abaratar los costes de transporte y almacenamiento, dándole más viabilidad a la industria y un mejor precio al consumidor.

Aparte de todo esto, la lata se está convirtiendo en una dinámica mundial. Sin duda, la cerveza en lata es tendencia. Este envase ya es algo generalizado en territorio americano, cabeza visible del movimiento craft en la cerveza. Y Europa no se queda ajena a ello. La lata no significa renunciar a la botella. Cada una tiene su espacio en el mercado. En cualquier caso, recuerda que siempre es recomendable tomar una buena cerveza en su vaso o copa correspondiente acorde a su estilo.

Fuente: Espuma de cerveza | La barra de birra.

Las cervecerías más antiguas del mundo.

por Carmen Alcaraz Sanz.

En este artículo que hoy te presentamos vamos a echar un vistazo a las cervecerías más antiguas del mundo. Éste forma parte de una serie artículos, que iniciamos en su día, en la que damos a conocer las cervecerías más antiguas de la historia de la humanidad. Entre estos posts se encuentran las cervecerías St. Francis Abbey, St. James Gate’s y Weihenstephaner.

La cerveza es una bebida que ha acompañado al ser humano durante buena parte de su historia. Los primeros restos de fermentación alcohólica de cereales se remontan a la Prehistoria. No obstante, se considera que fueron los sumerios, pueblo que habitaba la antigua Mesopotamia, quienes la inventaron con una composición similar a la que conocemos ahora entre los años 6.000 y 4.000 a.C.

Este destilado, denominado ‘siraku’, se elaboraba de manera casera cociendo pan en agua, y era considerada una bebida que ponía “alegre a la gente”.

De manera paralela también se han encontrado productos similares en muchas tierras como las palestinas, iraníes, egipcias o griegas, donde llamaron al néctar “cervicia” o “cerevicia”, en honor a Ceres, diosa de la agricultura, dando lugar a su nombre actual.

Posteriormente, fueron los galos y romanos los que perfeccionaron la técnica de elaboración y tomaron consciencia del filón de su comercialización, comenzando a desarrollar un rentable negocio con esta bebida.

A pesar de estos antepasados tan cercanos, la cerveza tal y como la conocemos en la actualidad se atribuye a los alemanes, que fueron los responsables de levantar las primeras fábricas modernas entre los siglos XIV y XVI.

1.1 Cervecería Weihenstephaner.

Por todo ello no es de extrañar que la considerada como ‘primera cervecería del mundo’, se encuentre en Alemania, concretamente en la ciudad bávara de Frisinga, al norte de Munich. La primera de las cervecerías más antiguas del mundo es Bayerische Staatsbrauerei Weihenstephan o Weihenstephaner, una cervecería fundada por los frailes benedictinos de este monasterio en el año 1.040.

Lo cierto es que, aunque esta es la fecha oficial en la que obtuvieron la licencia de fabricación, probablemente la elaboración real comenzara antes, ya que las primeras referencias históricas sobre la aparición de lúpulo en el monasterio datan del año 768. Según los documentos que se conservan, en las cercanías del monasterio había un huerto donde se cultivaba esta planta y su propietario debía pagar un diezmo (es decir, el 10% de la cosecha) a los monjes, lo que hace suponer que éstos lo empleaban para elaborar su cerveza.

Actualmente la cervecería aún existe, aunque no produce, ya que es la sede de la Facultad Cervecera, de Alimentos y Lácteos de la Universidad de Munich. Los frailes tuvieron el monopolio de la fábrica hasta 1.363, cuando Seidel-Vaterstetter abrió la legendaria cervecería Franziskaner-Bräu, pionera en Munich.

La trascendencia de esta fábrica va más allá de ser la primera, porque fue allí donde el duque Guillermo IV de Baviera dictó la famosa Ley de Pureza de la cerveza alemana, en 1516.

1.2 Cervecería Weltenburg.


También alemana y ligada a una congregación religiosa, la segunda de las cervecerías más antiguas es la de la Abadía de Weltenburg, ubicada en Kelheim. Se trata de una abadía benedictina pero fundada por monjes escoceses incluso antes que la de Weihenstephan, hacia el año 620. Esta cervecera comenzó a fabricar solo diez años después de su antecesora, en 1.050. No obstante, esta fecha de nuevo parecer ser solo oficial, ya que en la necrología de Weltenburg se indica que en 1.035 murió el maestro cervecero, un cargo bastante delator de la actividad de la abadía.

A diferencia de Weihenstephaner, la Abadía de Weltenburg recayó en manos de un comprador privado al que solo le interesaba la fábrica de cerveza, por lo que dejó el resto en manos de la parroquia. El rey Luis II la rehabilitó y desde 1.858 y desde está gestionada por Bischofshof Ratisbona Brewery (Cervecería del Obispado de Ratisbona).

1.3 Cervecería Affligem.

En el tercer lugar, entre las cervecerías más antiguas de la historia, tenemos a Affligem. Aunque las etiquetas de sus cervezas fechan como año de su creación 1.074, lo cierto es que la actividad cervecera de la Abadía de Affligem comenzó de manera seria alrededor de una década después. La leyenda cuenta que este centro religioso belga fue fundado por 6 caballeros, dedicados al pillaje, que decidieron dejar las armas para dedicarse a la vida religiosa tras un intento de atraco a un monje que, además de frustrado, resultó muy revelador y acabó con la fundación de la abadía.

Posteriormente los nuevos monjes comenzaron a elaborar cerveza como una forma de evitar que se consumiera agua contaminada y para mantener un suministro de líquidos seguro.

La abadía, que está situada muy cerca de Bruselas, es actualmente propiedad de Heineken.

1.4 Cervecería Bolten.

El cuarto puesto del ranking de las cervecerías más antiguas de la humanidad vuelve a ocuparlo una cervecera alemana, concretamente Bolten, situada en Korschenbroich. Esta fábrica original de Heinrich der Brauer, que obtuvo su primera licencia en 1.266, es la cervecera de estilos Altbier más antigua del mundo.

Durante generaciones, no solo la cervecería se transfirió a los descendientes, sino que se transmitió el arte artesanal de la elaboración de la cerveza. Esta pasión se ha conservado hasta nuestros días con su propietario actual, Michael Hollmann.

1.5 Cervecería Kuchlbauer.


De nuevo en la zona de Baviera, en la ciudad de Abensberg. Aquí se encuentra Kuchlbauer, una cervecera fundada en el año 1.300. El actual encargado que dirige la fábrica, Salleck Leonard, es miembro de la familia que ha estado al frente de la cervecera durante ocho generaciones de cerveceros artesanales. Esta cervecera tiene la particularidad de estar especializada en la producción de cervezas de trigo.

También resulta muy curiosa la torre Hundertwasser. Dicha torre toma su nombre del arquitecto austríaco que la concibió. Se trata de una particular construcción muy fantasiosa, inspirada en los cuentos de Las mil y una noches, y en la que se aprecia la influencia del modernismo de Gaudí. La torre está situada junto a la fábrica y fue construida en 1990, convirtiéndose desde entonces en una atracción turística para todos los visitantes de la ciudad.

GAMBRINUS, la leyenda del REY DE LA CERVEZA

Seguro que muchos de vosotros ya habréis oído hablar de ese tal Gambrinus, también conocido como El Rey de la Cerveza. Pues para los que no conozcan su leyenda, en este artículo hablaremos de ella, a pesar de la falta de su precisión histórica.

Seguramente, quienes estén en España, habrán oído hablar de Gambrinus y lo relacionarán con las cervecerías de Cruzcampo. Además, la cervecera sevillana, que actualmente forma parte del Grupo Heineken, tomó la imagen de Gambrinus como símbolo de su marca. Y, nuestros lectores mexicanos lo relacionarán con las etiquetas de su Cerveza Victoria.

Gambrinus, el duque de Brabante y Juan Sin Miedo.



Conde, Duque o Rey, son las múltiples maneras que representan la figura de Gambrinus. Un tipo gordo y barbudo con una jarra de cerveza en la mano y, a veces, con un barril. Un santo, un patrón, una deidad o el mismísimo inventor de la cerveza.

Gambrinus era un personaje mítico de la Edad Media, proveniente de los Países Bajos. Una figura folklórica que frecuentaba los cuentos de la Europa Occidental. La mayoría de las teorías indican que Gambrinus podría estar relacionado con Jan Primus y proviniendo de ahí su nombre. A Jan Primus se le conoce como Juan I o Juan Sin Miedo. Los historiadores también lo relacionan con Juan I, duque de Brabante y con el rey mítico germánico llamado Gambrivius.



Gambrivius.

Según Johannes Aventinus, Gambrinus proviene de Gambrivius, el mítico rey germánico que se convirtió en el inventor de la cerveza habiendo aprendido a hacerla de los dioses.

Aventinus fue nombrado historiador oficial de Baviera por Guillermo IV un año más tarde de que éste estableciera la Ley de Pureza de 1516. Pero Aventinus sitúa a Gambrinus en el contexto histórico de los dioses de Egipto. Fue amante de la hermana de Osiris, la diosa Isis. De esta relación con los dioses, Gambrinus aprendió cómo hacer cerveza.

Juan I de Brabante

Su relación con Juan I de Brabante podría verse identificada con las ilustraciones que hay de él y de Gambrinus. También habría que añadir que éste, el duque de Brabante era un próspero productor de cerveza. El gremio de productores de Bruselas lo hizo miembro honorario.

Juan Sin Miedo, duque de Borgoña

Con respecto a Juan Sin Miedo, decir que también fue un personaje importante en el mundo de la cerveza. Fue quien legalizó el uso del lúpulo en el condado de Flandes, antes de ello, se elaboraban cervezas gruit. Juan Sin Miedo, duque de Borgoña, se casó en Cambrai, una ciudad cervecera que también se le conocía por su nombre latino Gambrivium.

La Leyenda de Gambrinus y el Diablo.

El pacto con el Diablo

Tras 30 años de buena vida, el Diablo fue cobrar su deuda. Como Gambrinus tampoco lo reconoció, utilizó su campana que hace bailar a todos hasta desfallecer. El Diablo tuvo que rogar por el cese de la música que lo mantenía bailando involuntariamente. A cambio, le ofreció romper el contrato que requería su alma. Gambrinus paró la música y le dio un barril de cerveza con el que volvería al Infierno.

Durante 100 años, Cambrinus vivió en estado de embriaguez hasta el momento de su muerte. Y, aunque el Diablo volvió para recuperar el alma de Gambrinus, encontró un barril de cerveza en lugar de su cuerpo fallecido. Finalmente, acabó entendiendo que el alma del Rey de la Cerveza nunca podría ser suya.

Esta historia donde Gambrinus hace un trato con el diablo, se extrae de conjunto de cuentos cortos escritos por Charles Deulin llamados Contes d’un Buveur de Cerveza, es decir «Cuentos de un bebedor de cerveza». En esta historia, Cambrinus, el rey de la cerveza hace un pacto con el diablo.

Flandrine, el amor no correspondido
El cuento habla sobre un joven, pobre pero apuesto, aprendiz de soplador de vidrio que se enamora de la hija de su jefe. Un amor no correspondido, dado su bajo estatus social, que le hace abandonar su ciudad, sólo acompañado de su violín.

Su talento musical fuera de las fronteras de su ciudad le hace tan popular que se ve obligado a regresar. Pero el concierto que ofrece a su pueblo se torna caótico produciendo altercados entre los asistentes. Encarcelado y al borde del suicidio, recibe la visita del Diablo, quien le ofrece una inmensa fortuna a cambio de su alma dentro de 30 años.

Cambrinus, a pesar de haberse convertido en una persona extremadamente rica, Flandrine le sigue rechazando por no ser nadie. Apesadumbrado, vuelve a pedirle ayuda al Diablo. Esta vez le enseña cómo hacer cerveza y le da semillas de lúpulo, además de una campanilla que hace bailar a todo el mundo.

Gambrinus, el Rey de la Cerveza.

En su ciudad, con esta nueva bebida, consigue el éxito llegando su reputación más allá de sus fronteras. El rey de los Países Bajos le concedería el título de Duque de Brabante, pero Gambrinus prefiere que se le otorgue el de Rey de la Cerveza.

Así, consiguió adentrarse completamente en el entorno de la alta sociedad, lo que haría que Flandrine se interesase finalmente por él. Como Gambrinus no volvió a declararse a Flandrine, ella fue a visitarle, pero él ya no la recordaba.

Fuente: Wikipedia | Lord Of The Drinks.